Esto se acaba y va siendo hora de hacer balance, desde esta crónica hemos seguido a nuestros equipos durante el año y solo podemos desearles lo mejor de cara al final del campeonato…

 

Una de las frases manidas del fútbol, es que es un deporte que te permite resarcirte de tus errores en siete días; cuestión que, sin ser falsa, pierde toda exactitud en estos momentos finales de la temporada. Y eso es lo que le ocurrió al aficionado ‘A’ este domingo, con una derrota, ante un rival directo que nos aleja matemáticamente de los objetivos que con el devenir de la temporada hemos ido matizando. Toca, por tanto, ir haciendo balance, y preparando la ilusionante temporada que viene, pero eso será otro día. Ciñéndonos al partido contra el Pozo Sport, tenemos que reconocer lo decepcionante del partido, que ya antes del pitido inicial, acumulaba malas noticias. Después del pitido tampoco las noticias fueron mucho mejores, el equipo pese a lo mucho que se jugaba no comparecía, al menos en el trabajo ofensivo, también por méritos del rival, que dificultaba nuestra circulación con una intensa presión; si bien en el aspecto defensivo tampoco pasábamos demasiados apuros. Por tanto, el gol solo podía llegar en una jugada a balón parado, lo poco previsible, es que fuera un saque de banda que malísimamente defendido, permitíamos que prolongaran cómodamente para introducirse en nuestra portería. Error de bulto, que nos costó el partido; pues, aunque en la segunda parte mejoramos nuestra circulación, no fuimos capaces de materializar las pocas ocasiones que tuvimos, mientras ellos, nuevamente a balón parado, esta vez un penalti inocente, ratificaba la derrota y subía el segundo y definitivo 0-2 al marcador. Si bien la no consecución de los objetivos te produce desazón, no deja de ser meritorio que un recién ascendido esté peleando hasta casi el final por el ascenso.

 

 

Nuestros chicos de aficionado ‘B’ mantienen ese buen tono del final de temporada, esta vez no nos pudieron brindar una nueva victoria, pero nos conformamos con un empate que sabe a derrota, pero que no tiene que oscurecer el buen partido en líneas generales de todos (a pesar de las innumerables bajas).

Nos presentábamos ante un rival que nos tiene demasiadas ganas, entre el final del año pasado y la victoria en la primera vuelta, para el Gigantes ‘B’ este partido era algo más que tres puntos entre dos equipos que ya no se juegan nada, desde el inicio de partido fuimos claros dominadores, sabíamos dónde presionar y robábamos con facilidad, solo los errores en entregas finales nos privaban de poder encarrilar el marcador, como ya pasara el domingo anterior en un fallo defensivo, poca comunicación en un balón alto, y su posterior saque de banda mal defendido por nuestros centrales nos hacen el 0-1, un tiro un gol, otra vez a remar contracorriente, pero nos mantuvimos firmes en nuestra forma de jugar y las ocasiones fueron llegando, con poca suerte de cara a gol, y alguna decisión “rara” del trencilla, así se llegó con derrota en el marcador al descanso, pero con la sensación de ser superiores al rival, salimos en la segunda mitad con la idea de darle la vuelta al partido sin temores, así pues, línea de tres atrás, en esta segunda parte, perdimos algo el dominio, pero ganamos en presencia arriba, las ocasiones llegaban, pero el gol se hacía esperar, pero tanto va el cántaro a la fuente… que al final, Iván en dos ocasiones daba la vuelta al partido, el rival se quedó en inferioridad, y pasamos a dominar claramente la situación, pero, en una desafortunada acción, una circulación nada limpia de pelota, llega a nuestro mejor jugador del partido, que cumplió de sobra como central cuando nunca lo había sido, falla un control fácil para su calidad, pero así es el futbol, y en la lucha por ese balón nuestro amigo el árbitro pita penalti… y gol, injusto a todas luces, pero así es este deporte, 2-2. Sin tiempo para más acabó el partido con otro sainete del árbitro en una amonestación a Padilla… en fin.

Felicitar a estos chicos por el hambre que están demostrando y por ilusionarnos a todos para la próxima temporada.

 

 

 

Nuestro juvenil afrontaba un partido lleno de bajas, ya sea por lesiones, graduaciones de bachillerato, ausencias de última hora…  Fuimos con lo justito para enfrentarnos a un rival directo como es el Cantera F.C al que si ganábamos, empataríamos a puntos en la tabla. Con el comienzo del partido ya se vio claramente el planteamiento de ambos equipos. Nosotros estábamos muy juntitos, ordenados en defensa y en cuanto robábamos balón atacábamos de forma muy directa. El rival ante nuestro buen posicionamiento en el campo se empezaba a agobiar y a precipitarse en sus decisiones, discutían entre el intentar jugar la pelota o enviar pelotazos a nuestra línea defensiva muy bien plantada. Por lo tanto, nosotros éramos conscientes de lo que queríamos hacer y lo llevábamos a cabo, en cambio, ellos hacían la guerra por su cuenta, cosa que nos beneficiaba. Les pasó factura, nos fuimos al descanso 0-1 con un magistral gol de Alberto y con la sensación de que, pese a la adversidad, podíamos llevarnos el partido.

En la segunda parte, teníamos que seguir igual, partir del orden e intentar aumentar la ventaja. El rival salió muy motivado y al ataque. Nos consiguieron empatar en el minuto 58 de partido. Pero paradójicamente el que nos empatasen nos dio fuerza y empezamos a llegar con mucha facilidad a portería rival. El partido en este momento estaba dominado por el Sanvi y hacia el minuto 70 Alberto nos volvió a adelantar. A partir del gol, seguimos teniendo las oportunidades más claras, varios manos a manos, tiros rozando la madera… pero el balón no quería volver a entrar. Cerca del final se notaba la carga física de los nuestros y nos tocaba aguantar el resultado. Parecía estar todo el pescado vendido hasta que, en el minuto 90 en un centro lateral nos empataron el partido. Pero el futbol nos quiso castigar más, en el descuento se llevaron la victoria con un 3-2 definitivo. Pese al resultado, muy orgulloso de nuestros jugadores que dieron todo ante un partido a priori muy difícil en el que tuvimos la victoria en la punta de los dedos.