El fútbol, siempre tiene una lógica azarosa, el resultado de los partidos, a pesar de estar basado en el trabajo y el juego, siempre toma matices impredecibles. En los partidos del fin de semana se demostraba, una vez más, esta teoría.

 

Un aforismo muy conocido en el fútbol, es que si juegas mal lo normal es que pierdas, incluso se añade que cuando juegas bien lo probable es que ganes; como tales aforismos tienen su certeza, pero no son ciencia exacta. En el partido que disputaba el aficionado ‘A’ frente al Atocha, todo lo que ocurrió en el partido lo hicimos nosotros, tanto lo bueno como malo; por hacer, hicimos el gol, aunque en la portería equivocada. Las ocasiones, el juego, las faltas, los tiros, todo lo que a uno se le pueda ocurrir lo hicimos, a veces para bien, otras para facilitar al rival el trabajo. Cuando lo hacíamos bien, las ocasiones se sucedían, tiros a bocajarro, ocasiones a punto de remate, llegadas por ambas bandas, palos, pero el balón se negaba.

 

Cuando lo hacíamos mal, fallos groseros, malas salidas de pelota, relajaciones inauditas, malas decisiones, permitían al rival generar ocasiones de peligro, que de otra manera no se sucedían. La primera parte fue toda de esta tónica, y la llegada al vestuario no anticipaba buenas sensaciones. Los errores dejan una huella más profunda que los aciertos; el olor de los fallos dura más tiempo que el aroma pasajero de las cosas bien hechas; por lo que en nuestras cabezas rondaba las entregas defectuosas que habían permitido los acercamientos del rival.

 

El segundo tiempo se iniciaba con la premisa de incidir en las circulaciones de balón que nos había permitido generar buenas ocasiones; y a la vez ser sólidos defensivamente. Pero no pudimos empezar de peor manera cuando en el minuto 56 en un córner perforamos nuestra propia portería. Un revés que ya no supimos levantar y que marcó el devenir del partido; quiero y no puedo, sin acierto en claras ocasiones, algunas contras del rival ante nuestro empuje, pero el marcador ya no se movió y siguió 0-1 hasta el final.

 

 

Tras la gran actuación de la semana pasada ante el líder de la categoría, consiguiendo un gran empate, este fin de semana, el cadete tenía otro partido difícil contra el San Fermín, rival situado en segundo lugar en la tabla de clasificación que lucha por el ascenso de forma directa.

 

Con el pitido inicial se pudo ver rápidamente como planteamos este partido, en defensa: replegados, con un gran orden defensivo para no dejar huecos y en ataque: intentando aprovechar los contraataques con la velocidad de nuestros hombres de arriba. Esta primera parte fue muy igualada, el rival también replegaba en nuestra salida de balón por lo que era muy difícil que ambos equipos tuviéramos ocasiones claras de gol debido a la escasez de espacios en ataque. El rival abrió el marcador en el rechace de una dudosa falta en la frontal del área, en el que uno de sus jugadores puso el balón pegado a la cepa del poste, siendo imposible llegar para nuestro portero Rubio.

 

La segunda parte siguió la tónica de la primera. Mucho orden y poco fútbol vistoso. La diferencia se dejó notar en dos aspectos: el primero, la diferencia física del rival. Mientras nosotros íbamos notando el cansancio y el esfuerzo, el Sanfer aguantaba. La segunda diferencia respecto a la primera parte, es que nuestros chicos con ambición quisieron ir a empatar o incluso ganar el partido, por lo que a falta de 15 minutos para el final, adelantamos líneas y fuimos a por ellos. Esto generó que tuviéramos más ocasiones y al mismo tiempo que nos desordenáramos un poco en defensa. Nuestras ocasiones no se materializaban y el rival sí que aprovechó un contraataque donde puso el 2-0 final en el marcador. Poco después del gol, nos quedamos con un jugador menos pero nuestro cadete siguió luchando hasta el final, llegando a tener alguna que otra ocasión clara para acortar distancias, cosa que no se produjo.

 

Lo importante es que, a pesar de las bajas, dimos una buena imagen y competimos el partido de tú a tú. Sigamos en el camino del aprendizaje.

 

 

Partido complicado para nuestro infantil ante el Zona Norte debido a las numerosas bajas que arrastraba el equipo a causa de: sanciones, lesiones y castigos. El primer tiempo comenzaba bien para nosotros, con arreones peligrosos cerca del área rival y una alta presión que les incomodaba, además, conseguimos detener sus ofensivas y alejar el balón de muestra portería hasta, más o menos, el minuto diez, que otra vez más, en un córner, nos hacían gol. El resto del primer tiempo, hasta el descanso, era una continuación de estos primeros diez minutos, lo intentábamos, pero nos faltaba un extra para conseguir peligro. Ellos, por su parte, consiguieron aumentar la distancia en el marcador.

 

Tras el descanso, el equipo terminó de desaparecer, perdimos nuestro objetivo propio y bajamos los brazos. Finalmente, el marcador resultó 6-0 y no cambió nada. La mejor noticia del partido es que Jorge y Diego volvieron a estar con nosotros y que aún tenemos oportunidades de sacar la temporada adelante, empezando una de ellas este fin de semana. ¡Vamos!

 

En la tercera jornada de Liga de la segunda vuelta, el alevín ‘A’ se enfrentaba al Madrid Río ‘A’, un equipo superior físicamente al que conseguimos ganar a inicios de temporada gracias a un gran partido de los amarillos. Nos presentábamos al partido en una cierta “crisis” del equipo, tras 5 partidos sin conocer la victoria (2 empates y 3 derrotas), casi todos ellos contra los “gallitos” del grupo. Las consignas para este partido estaban claras: repetir el encuentro de la primera vuelta, recuperando la solidez defensiva ausente en los últimos encuentros y continuar con el mayor acierto de cara a la portería rival demostrado últimamente. Así empezó el encuentro, con dominio del balón por parte de los amarillos, buscando combinaciones para llegar a la portería contraria, ante un rival que esperaba replegado atrás, buscando alguna contra para abrir el marcador. A pesar del gran control del partido y de alguna clara ocasión de gol por parte de los nuestros, el partido se fue al descanso con el resultado de “gafas”. Tras corregir algunos detalles y tomar un respiro, nuestros chicos salieron enchufados al segundo tiempo en búsqueda de la victoria. Sin embargo, muchas veces el fútbol es caprichoso y, en uno de nuestros mejores partidos de la temporada, con una gran circulación de balón ofensiva y siendo contundentes defensivamente, no conseguimos introducir el balón en la red rival; lo que provocó que no se moviese el marcador, concluyendo el partido con el 0-0 inicial.

 

Muchos “iluminados” dicen que el fútbol son los goles y, en parte, tienen razón; por lo que el alevín ‘A’ trabajará más que nunca para encontrar la receta del gol y volver a la senda de la victoria. Pero también hay que alabar el esfuerzo y la progresión que están teniendo nuestros chicos a lo largo de la temporada, adquiriendo cada vez más un mayor personalidad y experiencia dentro del campo; todo ello con el hándicap de ser la gran mayoría jugadores de primer año. Así que, chicos, sigamos aprendiendo en cada entrenamiento y luchando en todos los partidos, que los “buenos tiempos” ya llegarán y los disfrutaremos todos juntos.