Justo antes de irnos de vacaciones de semana santa, se nos presenta una última racha de partidos que, marcarán, sin ninguna duda, el devenir de nuestros equipos esta temporada.

 

 

 

Una de las cuestiones más importante en un equipo es el compromiso; sin una responsabilidad compartida entre todos los que integran un equipo, cualquier objetivo se convierte mucho más complejo, este compromiso vincula todos no solo en la búsqueda de un fin común, sino también en los medios; Abraham Lincoln decía que: “El compromiso es lo que convierte una promesa en realidad”. Es compromiso es lo que permite que los equipos funcionen incluso en la discrepancia, poniendo por encima el interés personal por el colectivo; este compromiso, casi un contrato rousseniano, donde todos ceden en virtud del bien común, que en el caso del deporte es la victoria. Para ello, alguna renuncia incluso a su propio bien, asumiendo disputar menos minutos, o jugar en posiciones que no son las que desearían, siempre en aras de que un compañero pueda realizar esa labor mejor que ellos, y lo hacen sin un mal gesto ni una mala palabra, siempre apoyando al grupo, y siendo positivos. Esto es lo más difícil de un equipo, o de cualquier grupo humano, y conciliar el interés general y el individual conlleva sacrificios y dificultades que solo los que componen un equipo son capaces de entender. 

 

Cuando solo faltan 11 partidos para concluir la temporada del aficionado ‘A’, y aun en la batalla por nuestros objetivos, no podemos por menos que loar el compromiso con el equipo de todos los jugadores especialmente los que menos minutos disputan. Y este domingo fue una ratificación más de todo lo anteriormente expuesto. Afrontamos el partido con muchas bajas, que incluso nos llevaron a completar la convocatoria con un jugador lesionado. Pero este equipo tiene muy claro sus objetivos y no va a dejar de pelearlos, así afrontamos el encuentro con una climatología desagradable y de las más negativas para la práctica del futbol, como es el viento; un viento que impedía la circulación normal del balón. No fue óbice para que en una extraordinaria jugada colectiva Sergio asistiera a Mario López y este definiera con impecable calidad, 0-1 marcador a favor, pero viento en contra. Y con el viento a favor el rival aprovechaba dicha eventualidad para forzar situaciones que su juego no le permitía. Resistimos ese primer tiempo, donde la física nos fue más enemiga que el rival, el Bercial, lo que nos situaba en el segundo periodo, con el marcador a favor y también la física. Pero no, debemos ser de letras, pues pese a tener los factores ambientales de cara fue en este periodo más por desaciertos nuestros cuando más peligro sufrimos, errores de bulto, malas decisiones y precipitación, nos impedían atacar con las velas desplegadas. Y casi al final, nuevamente este equipo dio una lección de compromiso, jugada de ataque bien llevada, que deja a Mario solo delante del portero, que fuera del área al verse superado le derriba con un fuerte golpe; expulsión con factor positivo, pero Mario es lesionado y ya habíamos realizado los tres cambios de jugadores sanos que teníamos en el banquillo. Así que solo nos quedaba que Pablo, portero suplente, tuviera que salta al campo en posición de delantero, no dudo; salió compitió y en el minuto 90, en otra jugada colectiva Miguel asiste al centro del área para que Pablo tras un gran control y un remate de delantero centro puro, cierre el marcador con 0-2

 

 

Horrible partido el disputado el domingo por nuestros chicos del aficionado ‘B’, horrible ya no por el resultado, aunque un empate a 0 goles no es el peor de ellos, horrible por la inoperancia y por la indolencia mostradas, efectivamente el no estar en cabeza de la clasificación nos ha hecho más daño del esperado, nos ha hecho dudar de todo, hemos perdido la fe en nosotros, en nuestros compañeros, se intenta, pero no se consigue… pero es cierto que se intenta, en muchas ocasiones,  más por un mero hecho justificativo, que por la convicción plena de que el camino a seguir, independientemente del resultado, es ese.

 

El partido se puede resumir en pocas palabras, un equipo lo intentó de la manera más “burocrática” posible (hago esto porque me lo piden, sin pensar el cómo ni el porqué), sin profundidad, con tintes de desidia… el otro equipo hizo su partido, no quería jugar el balón, solo desplazamientos largos, cuanto más largos, mejor, aderezado con una pizca de marrullería y malos modos. Así pues, el resultado fue ese 0-0, tanto en goles como en ocasiones.

 

Es indispensable cambiar la actitud del grupo en general, no podemos ni debemos deambular estos 3 meses por la categoría sin más, cada día de entreno o partido, es una oportunidad para aprender, para disfrutar, y sólo por los que menos juegan, por los que sufren los rigores de una plantilla de 25 jugadores, sólo por ellos, vuestros compañeros, estamos obligados a dar mucho más.

 

Lo único positivo del domingo fue ver a gente viendo el SOPORIFERO partido bajo una lluvia, frio y viendo muy desagradable, ¡Gracias por acompañarnos también en esos días tontos!

 

Partido muy bueno en líneas generales del cadete ante el Orcasitas ‘B’. Salimos despistados y nos hicieron dos goles en los primeros minutos, lo que nos condicionó para el resto del encuentro. Aun así, seguimos adelante y generamos muchas ocasiones. No las aprovechamos y nos fuimos al descanso con un 0-2 injusto. Tras el descanso, salimos con la convicción de llevarnos el partido, tuvimos multitud de ocasiones, pero no las aprovechamos y al final nos llevamos una derrota por 3-1 no merecida. Hay que seguir porque esta es la línea que debemos seguir, puliendo los pequeños detalles.

 

 

Muchas de las opciones del infantil pasaban este sábado por ganar al Villaverde Bajo ‘B’ en un partido que arrancaba a las nueve de la mañana con un chaparrón interminable de agua que convertía el campo dos del Cotorruelo en un campo de batalla naval que marcaba el curso del partido. En este punto, el equipo que mejor entendiese las posibilidades futbolísticas que nos dejaba el terreno de juego se llevaría con toda seguridad el partido. En este punto, ellos estuvieron más rápidos consiguiendo rápidamente ponerse por delante en el marcador con la sencillez de un robo en un saque de banda a nuestro favor en su campo y un balón a la espalda de nuestra defensa tras la recuperación. Entonces, con el uno cero, empezó el gran diluvio que nos hizo meternos en el partido. Primero Diego, tras una buena jugada individual y luego Iván, desde el punto de penalti gracias a una gran jugada de Ana, conseguían situarnos por encima del marcador. Parecía que estábamos cómodos bajo la lluvia hasta que, una vez más esta temporada, nos hacen un buen gol de córner y se empata el partido hasta que en el minuto 35, justo antes de volver a vestuarios, un zapatazo desde 40 metros se cuela en la portería de Unai y nos vuelve a poner por debajo del marcador. Duro golpe del rival que marcaría el 2-3 definitivo. Tras el descanso, poco que decir, nos faltó ambición y punto. Con el poco orgullo demostrado en este segundo tiempo, pocas esperanzas se pueden tener. Hora de hacer autocrítica y mirar lo que nos queda por delante, aún tenemos puntos valiosos en juego y debemos ir a por ellos, empezando por este mismo sábado en Santa María del Pilar.